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"Ибо всякий, рожденный от Бога, побеждает мир; и сия есть победа, победившая мир, вера наша.
Кто побеждает мир, как не тот, кто верует, что Иисус есть Сын Божий?
Сей есть Иисус Христос, пришедший водою и кровию и Духом, не водою только, но водою и кровию, и Дух свидетельствует о Нем, потому что Дух есть истина. "
(1-е Иоанна 5:4-6)
"И просил Его весь народ Гадаринской окрестности удалиться от них, потому что они объяты были великим страхом. Он вошел в лодку и возвратился.
Человек же, из которого вышли бесы, просил Его, чтобы быть с Ним. Но Иисус отпустил его, сказав:
Возвратись в дом твой и расскажи, что сотворил тебе Бог. Он пошел и проповедывал по всему городу, что сотворил ему Иисус. "
(От Луки 8:37-39)
Muchos dan gracias por la ayuda de Dios y por las curaciones que han recibido de Dios. Si lo desea, únase a nuestras oraciones dominicales y oraremos por sus necesidades (petición de oración), si eso no contradice la Voluntad de Dios. El ministerio de oraciones entregado por Dios a la Iglesia de Kovel, fundada en 1924 son las oraciones dominicales por todo el mundo.

¡¡¡TU GLORIA, SEÑOR, NO ENVEJECE!!!

Alexander y Anna Moritz

¡ESTAMOS DE ANIVERSARIO! YA HAN PASADO 25 AÑOS DESDE NUESTRA CURACIÓN.  MI HERMANA, ANNA, Y YO, ALEXANDER MORITZ, VEMOS SIN NECESIDAD DE GAFAS.

Cuando tenía 17 años mi visión empezó a empeorar. Los médicos estudiaron mi caso y determinaron que, además de la típica miopía, tenía un desplazamiento cilíndrico del eje óptico en ambos ojos y sensibilidad a la luz. Sin embargo, mi problema principal era que no podía mirar a ningún tipo de luz. Cada seis meses la visión empeoraba. Tenía que llevar unas gafas especiales con cristales oscuros, pero pasar veinte minutos sin gafas era una verdadera tortura: me dolían los ojos, se llenaban de sangre y lágrimas. No podía vivir sin gafas. En la Antigüedad, este tipo de gafas especiales con un sistema automático que regulaba bien la entrada de la luz, como las que tenía yo, no se fabricaban; así que, si hubiera vivido en esa época, estaría totalmente ciego. Pero hoy veo al 100%. 25 años después de la curación, hace unos pocos meses, en el trabajo tuve que pasar un examen médico. Sobre todo, se examinó mi vista, la sensibilidad a la luz y la percepción del color. Por ejemplo, nos enseñaban un determinado fondo; en ese fondo, en cualquier parte de la pantalla, aparecía un círculo casi imperceptible, por ejemplo, de color amarillo. Tenías que distinguirlo y caracterizarlo. Hice esos ejercicios sin problema. Mi vista y sensibilidad a la luz es igual que hace 25 años, después de que Dios me curara. Cuando me encuentro con gente ciega cruzando la calle con su bastón, me doy cuenta del regalo Divino; pues yo sería igual de ciego si Dios no me hubiese curado la vista. Después del trabajo, tengo que conducir durante largas horas. Durante los dos últimos años he recorrido 65 000 km. Por lo general, tengo que conducir por la tarde, al salir del trabajo, o de noche; sin embargo, las luces de los faros de otros coches ya no me molestan ni me deslumbran. Mi vista ha mejorado y es incluso mejor desde el verano de 1991, cuando el ministro de la iglesia de Kóvel, Vasily Makarus, vino desde Ucrania a vernos en Alemania. Él ya conocía mis problemas de visión, sin embargo supo de los problemas de mi hermana Anna justo antes de la oración por nuestra curación. Mi hermana entonces contó: "Trabajo de supervisora de calidad de placas electrónicas. Antes, cuando tenía una buena vista, trabajaba con una lupa; pero mi visión se ha estropeado y siempre me duelen los ojos. Sin gafas no veo nada de lejos ni de cerca. Ahora en mi trabajo utilizo, a la vez, las gafas y la lupa". Compadeciéndose de nuestros problemas de visión, el ministro nos dijo que rezaría por la recuperación de nuestra visión. Entonces, antes de orar, Anna y yo nos quitamos las gafas y las dejamos en la mesa. De esta forma confirmamos nuestra fe en la curación que Dios podía otorgarnos. El ministro de Dios, Vasily Makarus, oró por nuestra curación y en ese mismo momento, gracias a su única oración, Dios nos curó a los dos, hizo que recuperáramos la visión, y además mi sensibilidad a la luz desapareció. En aquel momento, hace 25 años, después de la curación, el oculista me dijo que no sólo veía al cien por cien (20/20), sino mucho más. Cien por cien (20/20) es la norma médica establecida, sin embargo, algunas personas pueden desarrollar una vista todavía mejor, más allá del 100%; tal y como me pasó a mí. Mi hermana, con gran agradecimiento, cuenta y atestigua a muchos de sus allegados que desde el momento de la curación ya no le duelen los ojos y que además ve muy bien tanto de lejos como de cerca. Ya no necesita gafas. Agradezco a Dios por haberme concedido este maravilloso regalo. A lo largo de un cuarto de siglo hemos sido testigos de extraordinarios milagros, realizados por Dios a través de Su ministro Vasily Makarus.

¡Gloria al Dios Vivo por todo esto! Amén.

Alexander y Anna Moritz

Salzgitter, Alemania

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EL TESTIMONIO DE MARÍA SOBRE LA CURACIÓN DE DIOS DE ICTUS ISQUEMICO

Yo contaré acerca del milagro de curación que Dios me hizo. Me enfermé. Me aparecieron los síntomas de una parálisis del lado derecho del cuerpo. Tenía fuertes dolores de cabeza, sobre todo en la región de la nuca, ruidos. Al tocar, mi cabeza en la parte derecha parecía de madera. La mandíbula inferior, y luego la superior, se pusieron insensibles (como después de una anestesia, cuando te sacan una muela). Mi lengua en la boca era grande y pesado. Mi boca estaba torcida. Me era difícil hablar. La pierna y la mano derecha estaban entumecidas hasta las puntas de los dedos. Mi estado empeoraba más y más. Como médica, sabía que estaba amenazada de muerte, así que consulté a un médico. Él me propuso ingresarme en el hospital, pero yo me negué, sabiendo que ante tal enfermedad los médicos son impotentes. El médico respondió: “Depende de Usted, pero sepa que en cualquier momento podía venirle un infarto cerebral total y la muerte”...

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EL TESTIMONIO DE ANA SOBRE LA CURACIÓN

Yo vivo en Alemania. Cuando yo estaba en el trabajo, me empezó a preocupar un dolor en el abdomen, justo debajo de las costillas. Yo no estaba en condiciones de trabajar, me fui a casa. El dolor aumentó, tenía náuseas y vómitos. Yo estaba cada vez peor, así que me llevaron al médico. En la ecografía (ultrasonido), me encontraron un cálculo de grandes dimensiones en la vesícula biliar. El doctor dijo que en cualquier momento el cálculo podía bloquear el conducto biliar y luego se detendría el flujo de la bilis, por lo que me envío para una operación de emergencia...

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