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"Иисус взошел на гору и там сидел с учениками Своими.
Приближалась же Пасха, праздник Иудейский.
Иисус, возведя очи и увидев, что множество народа идет к Нему, говорит Филиппу: где нам купить хлебов, чтобы их накормить? "
(От Иоанна 6:3-5)
"Наблюдайте за собою, чтобы нам не потерять того, над чем мы трудились, но чтобы получить полную награду.
Всякий, преступающий учение Христово и не пребывающий в нем, не имеет Бога; пребывающий в учении Христовом имеет и Отца и Сына.
Кто приходит к вам и не приносит сего учения, того не принимайте в дом и не приветствуйте его. "
(2-е Иоанна 1:8-10)
Muchos dan gracias por la ayuda de Dios y por las curaciones que han recibido de Dios. Si lo desea, únase a nuestras oraciones dominicales y oraremos por sus necesidades (petición de oración), si eso no contradice la Voluntad de Dios. El ministerio de oraciones entregado por Dios a la Iglesia de Kovel, fundada en 1924 son las oraciones dominicales por todo el mundo.

LA CURACIÓN DE VERA

Vera

En el año 2011 caí enferma, tenía dolores en la zona del corazón detrás del esternón. Al principio los dolores no eran muy frecuentes, pero más tarde empezaron a ser constantes y mucho más fuertes. Los fármacos que tomaba por aquel entonces no me ayudaban; el dolor no remitía e iba a más. No podía hacer ninguna tarea, no podía dormir y mi estado de salud empeoraba cada día. Me pasaba casi todo el día en cama. Soy médico de profesión y he pasado gran parte de mi vida trabajando en un hospital. Terminé mis estudios en la facultad de medicina de Oremburgo con distinción, por esa razón soy consciente de la gravedad de mi estado de salud.

 Mi diagnóstico: Hipertensión arterial de grado II, cardiopatía isquémica, cardioesclerosis miocárdica, angina de pecho en reposo con síndrome de dolor agudo, insuficiencia cardíaca crónica de grado II. 

Acudí a la Iglesia de Kóvel, al ministro de Dios Vasily Makarus y le supliqué que orara por mí, pues sabía que Dios había curado a mucha gente gracias a sus oraciones. Además, yo misma fui testigo de cómo Dios curó ante mis propios ojos. Por su oración, en una sola tarde Dios sanó a cinco personas incluso de un cáncer inoperable. En mi casa, por su oración, Dios curó, en un mismo día, a mi madre y a mi hermana. Un día, al amanecer, cuando todavía estaba oscuro, estaba yo tumbada en el sofá, sin poder dormir. De repente mi habitación se llenó de luz y vi a Vasily Makarus de pie, vestido con una cazadora. No dejaba de mirarme, y me preguntó: "¿Quieres estar sano?" Entonces yo le respondí: "¡Sí, quiero!" A lo que él me respondió: "¡Estar sano!", y desapareció. De repente empecé a sentirme mejor. Me levanté y fui a la habitación donde dormía mi hermana, que siempre estaba a mi lado, pero estaba durmiendo tranquilamente. Di una vuelta por la casa, pero todas las puertas y ventanas estaban cerradas, nadie las había abierto. Inconsciente todavía el milagro que acababa de suceder, oré y me dormí. En la mañana y le conté a mi hermana el milagro que había obrado Dios. Después entendimos que Dios nos había enviado al Ángel de Vasily Makarus, quien habiendo traspasó la pared y obró el milagro de Dios, curó mi enfermedad cardíaca. Gracias al milagro divino y a la misericordia de Dios puedo vivir. Todo esto sucedió tal y como está escrito sobre el Ángel en el libro de  los Hechos de los Santos Apóstoles 12:11-16: "Entonces Pedro, volviendo en sí, dijo: Ahora entiendo verdaderamente que el Señor ha enviado Su Ángel, y me ha librado de la mano de Herodes, y de todo lo que el pueblo de los judíos esperaba. Y habiendo considerado esto, llegó a casa de María la madre de Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos, donde muchos estaban reunidos orando. Cuando llamó Pedro a la puerta del patio, salió a escuchar una criada llamada Rode, la cual, cuando reconoció la voz de Pedro, de gozo no abrió la puerta, sino que corriendo adentro, dio la nueva de que Pedro estaba a la puerta. Y ellos le dijeron: Estás loca. Pero ella aseguraba que así era. Entonces ellos decían: ¡Es su Ángel! Mas Pedro persistía en llamar; y cuando abrieron y le vieron, se quedaron atónitos". 

¡Creo en Dios Padre y en Su Hijo Jesús Cristo y en el Espíritu Santo, y bendigo al Dios Todopoderosos y Su Misericordia y Amor, y por todos los milagros obrados por Dios! Amén.

Vera

Ucrania

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EL TESTIMONIO DE MARÍA SOBRE LA CURACIÓN DE DIOS DE ICTUS ISQUEMICO

Yo contaré acerca del milagro de curación que Dios me hizo. Me enfermé. Me aparecieron los síntomas de una parálisis del lado derecho del cuerpo. Tenía fuertes dolores de cabeza, sobre todo en la región de la nuca, ruidos. Al tocar, mi cabeza en la parte derecha parecía de madera. La mandíbula inferior, y luego la superior, se pusieron insensibles (como después de una anestesia, cuando te sacan una muela). Mi lengua en la boca era grande y pesado. Mi boca estaba torcida. Me era difícil hablar. La pierna y la mano derecha estaban entumecidas hasta las puntas de los dedos. Mi estado empeoraba más y más. Como médica, sabía que estaba amenazada de muerte, así que consulté a un médico. Él me propuso ingresarme en el hospital, pero yo me negué, sabiendo que ante tal enfermedad los médicos son impotentes. El médico respondió: “Depende de Usted, pero sepa que en cualquier momento podía venirle un infarto cerebral total y la muerte”...

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LA CURACIÓN DE DIOS DEL ENFERMO MENTAL ALIBEK

El joven Alibek de Kazajstán llegó al hospital regional con un traumatismo craneal cerrado. Su comportamiento era inadecuado: El no reconocía a ninguno de los familiares, estaba asustado por algo, y de pronto lloraba o se echaba a reír, o salía corriendo a alguna parte ... Sus acciones causaban temor en los que le rodeaban. No se le podía dejar solo, siempre estaba alguien de sus familiares con él, que, viendo su estado, lloraban con desesperación...

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