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"И не одно это; но так было и с Ревеккою, когда она зачала в одно время двух сыновей от Исаака, отца нашего.
Ибо, когда они еще не родились и не сделали ничего доброго или худого (дабы изволение Божие в избрании происходило
Не от дел, но от Призывающего), сказано было ей: больший будет в порабощении у меньшего, "
(К Римлянам 9:10-12)
"Да не обольстит вас никто никак: ибо день тот не придет, доколе не придет прежде отступление и не откроется человек греха, сын погибели,
Противящийся и превозносящийся выше всего, называемого Богом или святынею, так что в храме Божием сядет он, как Бог, выдавая себя за Бога.
Не помните ли, что я, еще находясь у вас, говорил вам это? "
(2-е Фессалоникийцам 2:3-5)
Muchos dan gracias por la ayuda de Dios y por las curaciones que han recibido de Dios. Si lo desea, únase a nuestras oraciones dominicales y oraremos por sus necesidades (petición de oración), si eso no contradice la Voluntad de Dios. El ministerio de oraciones entregado por Dios a la Iglesia de Kovel, fundada en 1924 son las oraciones dominicales por todo el mundo.

La curación de Alexander Nazarenko

Lilia

La madre de Alexander da testimonio:
¡El 11 de mayo de 2005 Dios curó a mi hijo
de neumonía hipostática!

Dios llamó a nuestra familia a la Iglesia de Kovel hace aproximadamente un año. Nosotros deseamos servir al Señor junto con este pueblo de Dios.

El primero de mayo de 2005, mi hijo mayor, Alexander cogió un fuerte resfriado. Durante la semana, su salud fue mala: Un fuerte resfriado, fiebre elevada, dificultad para respirar. Tosía a menudo, pero no lograba aclarar la garganta. Yo estaba muy asustada y por costumbre, como lo era antes de ser creyente, consulté a una médica. Ella examinó a Alexander y me dijo que mi hijo tenía neumonía hipostática neumonía hipostática (la inflamación del pulmón por estasis de secreciones). Me di cuenta de que eso era muy aterrador. Esa misma tarde nos vino a visitar el ministro de Dios de nuestra Iglesia. Llegó justo a tiempo, a pesar de que no le habiamos hablado de que Alexander se había enfermado de gravedad. Al ver al ministro, me tranquilicé e lo presenté a la doctora, y le confirmé a ella, de que a través de las oraciones de este hombre viene la ayuda urgente del Señor. Ella sonrió. Comenzó a conversar. El ministro de Dios le mostró, según el Evangelio, el Camino de Dios, el Camino de Paz de Amor, y contó varios testimonios acerca de las curaciones en la Iglesia de Kovel. Cuando la médica se marchó, el ministro propuso orar. Antes de la oración le dijo a Alexander: “Pide lo que deseas del Señor en la siguiente oración.” Alexander respondió: “Deseo curarme de la neumonía antes de mañana.” Nos pusimos a orar. Y durante la oración, a través del ministro, Dios dijo la Palabra del Testimonio sobre la curación de Alexander. Esto sucedió por la noche. ¡Por la mañana, él estaba del todo saludable, no presentaba síntomas de la neumonía! Era el milagro que había ocurrido en mi familia, fue un impulso importante para la creación de nuestra fe. Nos dimos cuenta, de que para Dios todo es posible, sólo es necesario tener la fe y pedir determinadamente lo que necesitas. Para eso, es necesario especificar exactamente lo que se quiere o la enfermedad que quieres que te cure. También comprendimos que Dios está muy cerca de Su pueblo, porque los milagros cada vez ocurren con una oración. Estoy feliz de que el Señor me haya llevado a Su Iglesia. Estoy muy contenta de que en apenas tres semanas, he sido testigo de dos curaciones al instante con una oración. El primer milagro ocurrió el 23 de abril de 2005, cuando a través de una oración, Dios curó a Valentína Arkatova del mieloma múltiple, un tipo de cáncer que afecta la sangre, los huesos, la médula ósea, el sistema hematopoyético, los pulmones y los riñones. Yo estuve presente durante aquella oración. El segundo milagro que ocurrió a través de una oración, fue la curación en mi casa.

Así como los discípulos de Jesús salieron y predicaron la Palabra, y Dios confirmó la Palabra predicada por ellos con las señales, así el ministro de nuestra Iglesia predicó en nuestra casa, y Dios confirmó la palabra predicada por él con la curación de Alexander (Marcos 16:20). Personalmente vi cumplirse las palabras del Evangelio: “...Él (Dios) nos escucha” (1Juan 5:14-15). Además, “sabemos que Dios no escucha a los pecadores, pero al que honra a Dios y hace Su voluntad, a este escucha” (Juan 9:31). ¡Gracias a Dios que hoy en día, al igual que en el tiempo de los Apóstoles, Él escucha a Su pueblo! Mucha gente, como yo, son testigos, pero el testigo más importante, es el libro del Evangelio. Lo escrito en Él, se cumple en nuestros días. ¡Amén!

La médica, después de enterarse de la curación de Alexander, se quedo muy sorprendida. Mantuvo silencio durante un largo rato, y luego preguntó: “¿Y usted no tomó nada? Porque yo escuché crepitantes”. Y, ya bastante desconcertada dijo: “Ahora Usted no necesita de mí, soy yo quien necesita de Usted.”

¡Gloria a Dios por todo! ¡Amén!

Lilia

Kovel, Ucrania

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